domingo, 26 de enero de 2014
Paco Alba. 1968. Los senadores romanos. Con esto de los Concilios.
Con esto de los Concilios
están permitidos
algunas mudanzas,
y estoy viendo a un monaguillo
cualquier día vestido
con sombrero ala ancha.
Mi abuelita que, por cierto,
por temperamento
es muy quisquillosa
dice que no admite eso
que se mezcle en el flamenco
una cosa religiosa.
Bueno está que ahora las misas
para el público se diga,
pero por qué se autoriza
un Credo por seguiriyas,
con la liturgia castiza,
quién se iba a hincar de rodillas.
Lo uniquito que nos faltaba ya
que cantaran una misa ye-ye,
lo uniquito que nos faltaba ya,
entonces es cuando mi abuela
se iba a volver majareta,
en vez de tocar campanas
tocarían la pandereta.
Yo no sé adónde vamos a llegar,
en esto mi abuela tiene razón,
yo no sé adónde vamos a llegar,
que en una misa flamenca
cualquier día, a mí no me extraña,
que se organice una juerga
con sus palmas y sus guitarras,
y en el "dominus bobiscus"
conteste un castizo
¡ole!, así se canta.
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